En busca del paraíso escondido

Llevaba tres días en la ciudad cubana de Trinidad, a más de 300 kilómetros de La Habana y me tentó una propuesta de la que no había oído hasta entonces. Unas piletas de agua natural en medio de los montes.

A decir verdad, al principio lo dudé por un momento. Trinidad es una de las tres ciudades más antiguas del continente Americano, quería aprovechar al máximo mi estadía allí y esta excursión me llevaría casi un día entero. Finalmente me decidí ¡Fue una experiencia inolvidable! Cabalgata, travesía por el medio del bosque y detalles maravillosos que te contaré más adelante.

primera parte del recorrido

Empezamos temprano en la mañana, eran casi las ocho. Hierba húmeda, leña quemada y estiércol de caballo componían el particular y relajante aroma amaneciente de una ciudad histórica. Cabalgamos durante una hora y media saliendo de la colorida Trinidad, que empezó a desaparecer a nuestras espaldas mientras avanzábamos por las chacras que nos llevarían a un ambiente mucho más selvático.

En mi grupo éramos un total de cuatro personas. Conmigo venía nuestro guía cubano, Reinier Toscano y un hombre con su hija, llamada Érika (que habían llegado desde Europa) El haber sido un grupo pequeño nos permitió una experiencia divertida y personalizada. Reinier hablaba conmigo en español y repetía lo mismo en inglés para los otros dos.

En un principio, mis compañeros europeos y yo, nos entendíamos con idas y vueltas de miradas y risas. Era una complicidad sin idioma, nos estábamos permitiendo compartir la experiencia, dejándonos llevar por ella.

la primera parada

Empezaba a sentirse el sol, eran cerca de las diez de la mañana y en medio de las sierras nos esperaba una pequeña cafetería al estilo quincho. Atamos los caballos en la entrada del sitio y el amargo e intenso aroma a café aumentaba a medida que nos íbamos acercando a las mesas. Había al menos unas seis personas más, de otro grupo, con quienes compartimos el desayuno. Los dueños del lugar nos obsequiaron un habano casero, una tasa de café a cada uno y nos cantaron la siguiente canción, para acompañar el momento.

Este café criollo es conocido como “Cimarrón”, bautizado así por el abuelo del cafetero cantante del video. Su nombre significa `libertad´ y es totalmente ecológico.

Ya teníamos que volver a cabalgar

Emprendimos camino, nuevamente, bajo un cielo totalmente despejado y celeste. Pasó más de media hora de trayecto, mis manos seguían liberando un suave aroma a tabaco, y mi boca conservaba aún el recuerdo de aquel delicioso café. Ya en una zona de mayor altura, mucho más rocosa y abarrotada de arbustos, empezamos el tramo a pie mientras que los caballos habían quedado atados, esperándonos en un parador.

la caminata

El camino estaba bien marcado. El guía iba por delante contándonos sobre la flora y la fauna del lugar. Marchábamos en fila detrás de él abrazados por la hierba que apenas dejaba filtrar unos rayos de sol. La tierra, algo húmeda, despedía un aroma puro, fértil.

**Un detalle que nos sorprendió**

Por momentos parecía uno de esos documentales televisados. El suave cantar de algunas aves y la brisa que acariciaba los arbustos musicalizaban los relatos de Reinier y su marcado acento cubano. “¡Deténganse, un minutito!”, nos pidió. Se adentró apenas unos pasos a los matorrales y regresó hacia nosotros con una rama blanda en sus manos. Le pidió a Erika que se acercara a él para mostrarnos como, posiblemente, se decoraban la cabeza las antiguas nativas de esa zona. En cuestión de segundos, dos movimientos y un nudo formaron una corona.

La caminata siguió, ya eran pasadas las once de la mañana y un nuevo sonido empezó a aparecer, aumentando suavemente su volumen. Era agua que corría cerca de nosotros, el aroma a tierra y piedras mojadas también se empezó a intensificar. Todo parecía indicar que estábamos muy cerca del lugar. De un momento a otro, aparecieron los primeros arroyos al lado nuestro.

Era como si el Paraíso Prometido dejara correr el agua hacia nosotros para mostrarnos el camino. Varias horas de recorrido estaban a punto de llegar a su meta. Caminamos en subida un poco más mientras que los arbustos parecían cortinas que en cualquier momento iban a descubrir el escenario. De repente sucedió. El angosto camino de árboles ahora era un gigante círculo, como un embudo. Donde los árboles, en fila, abrazaban a las dos piscinas en medio de la inmensidad de los montes. Cuanto más cerca del agua estaba, el suelo se volvía más rocoso.

Pileta más alta.

Pileta inferior.

Ya había un grupo de personas en el lugar y creo que a todos nos pasó lo mismo. Primero, era inevitable recorrer el lugar rodeando las piletas y detenerse a observarlas desde una cierta distancia. Me senté entre las dos ollas. Una estaba más alta que la otra y la de arriba alimentaba a la de abajo desde una pequeña cascada que producía una melodía adormecedora, relajante.

había unas curiosas piedritas

Turista curioso.

Una serie de piedras, que parecían flotar, llamaron mi atención (y la de todos) Estaban apiladas dentro de una pequeña caverna, a un costado de la pileta más alta. Nuestro guía nos contó que solo era algo a lo que los mismos viajeros fueron dando forma. Como una especie de gesto simbólico, todo el que quiera puede nadar hasta ese extremo y apilar su piedrita. Me recordó al ritual de las apachetas que consta en apilar piedras en modo de agradecimiento o para pedir deseos. Entonces pensé que quizá los primeros en apilar estas pequeñas rocas, lo habrían hecho para agradecer el haber llegado hasta allí.

Ya eran las doce del mediodía y el clima estaba exquisito. Rondaban los veintinueve grados centígrados y desde los arbustos que nos estaban rodeando venía, constantemente, una suave brisa . Llevaba un short en mi mochila y pregunté a Reinier dónde podía cambiarme, él me señaló una zona, un poco apartada, entre los matorrales. El baño era parte del bosque, pero con una pequeña entrada fabricada con unas hojas de palma y se perdía entre la vegetación. Me acerqué y sin asomarme pregunté si había alguien dentro, al no recibir respuestas, entré. Del otro lado de la puerta, la inmensidad de los montes.

Apurado, cambié mis pantalones largos por el traje de baño mientras me asomaba entre las palmas para asegurarme de que no estuviera viniendo alguien. El aire empezó a refrescar mis piernas que estaban sudadas por la extensa caminata. Volví a ponerme las zapatillas para evitar pincharme entre los arbustos, hasta llegar nuevamente al bajo. Una vez en el suelo rocoso que rodeaba las piletas ya me quité el calzado definitivamente, las piedras se hacían sentir húmedas y frías en las plantas de mis pies. “¡Diego! camina despacio, que las rocas están resbaladizas“, me advirtió el guía mientras me alcanzaba un coco refrescante para calmar mi sed.

Mis compañeros, Érika y su padre.

No soy de consumir bebidas alcohólicas y esa especie de “Coco loco” tenía algo de alcohol. Por unos minutos me demoré un poco más de tiempo en calcular mis pasos sobre las piedras. Debe haber sido gracioso haberme visto intentando caminar derecho. Aún así, luego de respirar el aire fresco por unos minutos, volví a estar cien por ciento lúcido y me dediqué a disfrutar del lugar.

aún había más para ver

Ya teníamos que emprender el regreso, teníamos más de una hora allí. Volví al baño a ponerme mi jeans, me acerqué por última vez a las piletas para volver a mirarlas y me sentí muy agradecido de haber podido llegar hasta ese lugar.

Para el regreso había una “parada sorpresa” que Reinier nos tenía preparada. Los arbustos y el cantar de las aves acompañaron nuestro caminar otra vez. Llegamos al parador donde habíamos dejado a los caballos y emprendimos la cabalgata, pero por un camino diferente del que habíamos llegado. Eran pasadas las dos de la tarde, el calor se dejaba ver en el sudor que brotaba en nuestras espaldas, humedeciéndonos la ropa. El sol golpeaba con fuerza en la tierra seca del suelo. Más adelante se podía ver una pequeña construcción, bajo unos inmensos árboles había gente esperándonos.

Dos campesinos nos recibieron, iban a enseñarnos el arte de extraer el jugo fresco de la caña de azúcar. Atamos nuestros caballos a la sombra, nos acercamos a la barra y nos guiaron hacia una montaña de cañas que estaban apiladas a un costado, en el suelo. Eligieron una rama larga, como de dos metros y la pasaron por un rodillo. Mis compañeros y yo quedamos sorprendidos al verlos producir ese líquido espumoso que caía de lleno en el fondo del balde de metal.

Prepararon una deliciosa bebida para nosotros, al dulce líquido que recién habíamos extraído de la caña le pusieron un poco de Ron. Nos ubicamos en una barra de madera, debajo de la arboleda. Las copas de los árboles componían un techo verde y frondoso de donde bajaba el tímido sonido de las hojas que se acariciaban entre sí, siempre que soplaba una brisa.

Tuvieron un muy bello gesto. Nos dieron una pieza de comida a cada uno, era para nuestros caballos. Teníamos que ofrecérselas a modo de gratitud por habernos trasladado durante todo el recorrido. Verdaderamente, ese fue un acto que me conmovió y fue parte el broche de oro de una experiencia que siempre llevaré conmigo.

Cabalgábamos el último tramo, eran poco más de las tres de la tarde y detrás de nosotros quedaba aquél hermoso paraíso. Mientras avanzábamos, giraba mi cabeza para poder mirar los cerros de donde veníamos. Parecía mentira que, penetrado entre aquellos montes, existiera un mundo con tanto para ofrecer. Entre el verde de las chacras, la colorida ciudad de Trinidad empezó a aparecer delante de nosotros. Estábamos donde habíamos empezado. La experiencia se convirtió en recuerdo.

*****Gracias por leerme*****

Diego Pacheco.

*****

Te cuento que esta experiencia la realicé de la mano de Trinidad Travels (Cuba), son muy recomendables y lo digo por dos motivos.

En primer lugar, porque parte de la excursión es montada a caballo y los tienen muy bien cuidados y alimentados. Se nota, verdaderamente, el respeto y la conexión que tienen con sus animales.

Por otro lado, su guía, Reinier Toscano. Él está muy bien preparado ¡Es excelente! Habla inglés y tiene mucho conocimiento histórico, lo que hace de esta experiencia una enseñanza para toda la vida.

Junto a Reinier, guía y organizador.

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El arte vivo de los pueblos

El tejido es un conocimiento que se viene trasladando de generación en generación y desde hace ya mucho tiempo en los andes peruanos. Te invito a descubrir el arte vivo de los pueblos andinos.

Luego de haber recorrido parte del poblado de Chinchero, en la región peruana de Cusco, llegamos a una pequeña organización donde las mujeres se dedican a la elaboración y teñido de hilos para luego elaborar sus productos. Son tejidos que van destinados a la venta, principalmente para los turistas, generando el central ingreso económico para los hogares de los pueblerinos. El objetivo principal de estos ingresos para algunos de los grupos familiares es mantener la formación profesional de los hijos, las nuevas generaciones que buscan abrirse camino fuera del poblado, proyectando un mejor futuro a través de alguna carrera universitaria.

Los ovillos de hilo y las flores para el teñido.

¿Cómo se desarrolla este arte?

Primero, la lana de oveja o de alpaca es lavada con una raiz llamada Saqta que, en contacto con el agua tibia, libera espuma y es conocida como el detergente andino. Una vez lavada la lana, es secada a la sombra para luego hacer el hilado (Pushka) y empezar el proceso de teñido. Cintia nos cuenta en el video que a la raíz de Saqta también la utilizan para el lavado del cabello y asegura que “las propiedades de esta raíz fortalece el pelo y previene la aparición de las canas”.

Cintia mostrando la raíz de Saqta, su aspecto es similar al de la raíz de jengibre.

¿De dónde vienen los colores?

Ya una vez terminado el hilado obtienen las madejas que, según Cintia, pesan hasta unos 500 gramos cada una y son hervidas junto a hojas de diferentes arbustos para crear el color verde y el turquesa. La Flor de Retama para el amarillo y Maíz morado para los tonos lilas.

El particular color rojo

Para generar el color rojo utilizan un insecto llamado cochinilla. “Con la cochinilla se pueden obtener hasta veinticinco tonalidades, todo depende del tiempo de hervido”, aseguró Cintia a La Mirada De Diego y agregó que para recolectar estos insectos los barren con “escobitas de paja” de una planta llamada nopal de la tuna. Luego los dejan secar para molerlos con un mortero y de esta manera generan el polvo para el hervido. Por último, para fijar y sellar los colores utilizan diferentes minerales como la sal de Maras, piedra volcánica y hasta jugo de limón, entre otros.

Cintia mostrando la materia prima.

Listos los colores, empiezan los tejidos

Ya para la elaboración de los productor ellas utilizan la técnica de tejido plano, con el telar a la altura de la cintura. Una sola mujer puede demorar unos veinticinco días en terminar una pieza, trabajando solo cinco horas diarias ya que la postura hace que “duela la espalda y se cansa la vista”, confesó Cintia y reconoció que lo bueno de tanto esfuerzo es que “cada trabajo está garantizado ya que los productos terminados no destiñen, no encogen y tampoco pierden color al lavarlo”. En los diseños siempre plasman la iconografía del poblado de Chinchero, como “la flora, la fauna y la convivencia que tenemos con ello”, destacó.

***
***Gracias por tu visita***

El venezolano artista del papel moneda

Deivis es caraqueño y  lleva apenas dos meses y medio instalado en la ciudad de Lima, Perú. Se destaca entre los demás vendedores ambulantes por la particular materia prima que utiliza para elaborar sus productos:  El bolívar fuerte (moneda venezolana)

 Entre los pintorescos bares y paseos del distrito de Barranco (de una clase social alta predominante) hay un gran número de artesanos callejeros tentando a los turistas. Varios son mochileros que se encuentran de paso, pero también están aquellos que llegaron  para instalarse,  venezolanos que dejaron su tierra escapando de la crisis que viene atravesando su país desde hace algunos años.

Los tantos adornos, vidrios coloridos y colgantes de la feria artesanal en el paseo `Bajada de los baños´ dejaron de ser una distracción para mí cuando Davis apareció en escena. Este `artista del papel moneda´ elabora y vende  carteras para dama utilizando unos 700 billetes de 100 bolívares para cada pieza.

Por si no tienes dimensión de la devaluación histórica que enfrenta la moneda venezolana, es más barato hacer carteras con todos estos billetes que con retazos de tela.

Cada bolso porta alrededor de 70 mil bolívares (menos de 1 dólar) y lleva más de tres días de elaboración. A la hora de vendarlas, a Deivis no le tiembla la voz y dice: “su precio es de 300 soles” (unos 100 dólares)

Esta camiseta me la regaló Deivis. Fue elaborada con un billete de 100 Bolívares (0,00040 dólares) y que vende a 5 soles (1,70 dólares)

Puede que te parezca costosa, puede que no ¿Te animarías a discutir el precio del arte e ingenio de un joven que pareciera rozar la protesta contra la economía de los que hoy gobiernan un país que lo obligó a migrar?

***LAS ETAPAS DE LA MONEDA VENEZOLANA***

El bolívar fuerte tuvo dos etapas, la primera luego de la reconversión monetaria que duró del 2008 hasta el año 2017, en la cual se eliminaron tres ceros con la idea de frenar la inflación. El billete de mayor denominación llega hasta los 100 bolívares

La segunda etapa abarca desde el año pasado hasta la actualidad y su denominación va desde los 500 a los 100 mil bolívares fuertes. No se puede hacer mucho con estos nuevos papeles colmados de ceros, por ejemplo: con 20 mil bolívares te puede alcanzar para comprar un helado. Hoy Venezuela afronta una nueva reconversión de su moneda, empezaron a circular los Bolívares Soberanos y el de mayor denominación es de 500 B.S. (unos 20 centavos de dólar). El salario mínimo en este país es de 1800 Bolívares soberanos.

No hay mucho efectivo circulando por la calle, imaginen que las personas no tienen manera de transportar semejantes cantidades de dinero y con los cajeros automáticos hay un tope máximo permitido para extraer. Solo se pueden retirar de 20 mil a 40 mil bolívares diarios por cajero. Una opción que utilizan muchos venezolanos es recorrer distintos bancos  para retirar la mayor cantidad de dinero posible, aunque así pierden horas enteras haciendo cola.

Teniendo en cuenta que el sueldo mínimo establecido en Venezuela son apenas 1.800 Bolívares soberanos (Bs.S) y que aún se utilizan las dos convenciones de moneda.

*1 kilogramo de queso ronda en casi Bs.S 190 (19 millones de bolívares fuertes).

*1 pieza de pan (pequeña)  puede valer unos Bs.S 30 (3 millones de bolívares fuertes).

*Un viaje en metro (subte)  Bs. S 0,5 (500 mil bolívares fuerte)

¿Ahora podés llegar a comprender el trabajo de este ingenioso artista del papel moneda?

Añay: esto también se aprende en Perú

En la lengua Quechua, Añay es la palabra que contiene un significado enorme y es capaz de llenar todos los espacios, la unión de estas cuatro letras significa `gracias´. Palabra que desborda de tu alma cuando el Machu Picchu te observa en silencio mientras tú lo contemplas admirado. Es la palabra que retumba en tu cabeza cuando caminas por una de las tantas ruinas que custodian a la ciudad de Cusco, o cuando todos tus sentidos intentan interpretar los intensos y sazonados sabores que Perú tiene para ofrecerte.

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Amigo viajero, no te pierdas los detalles si lo que buscas es encontrarte a ti mismo.

Cuando unas niñas, menores de tres años, te esperan sentadas con sus coloridas vestiduras  para posar contigo en una foto y te regalan su mejor sonrisa por una moneda, o como ellas dicen: “Por un solcito para cada una”, puedes ver la verdadera gratitud en sus miradas risueñas.

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Si te detienes a mirar las manos de los artesanos o vendedores ambulantes podrás leer una historia de trabajo al servicio de quienes visitamos su tierra. El día que tomes dimensión de la cantidad de personas que trabajan para que un plato de comida pueda llegar cada día a tu mesa, podrás entender la verdadera riqueza de la que eres parte, este es otro motivo para dar las gracias.

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Ver a una abuela fundida de cansancio que no se despega de su lugar de trabajo y entender que sus ingresos dependen de cuan tentado que tú te encuentres por su mercadería ¿no es un motivo para dar las gracias?

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

En mi reciente viaje a Perú aprendí a decir: ¡Añay Pachamama! (gracias Madre Tierra) por todo lo que recibimos y no nos damos cuenta. Cuando tomemos un baño, seamos el agua que nos limpia, cuando nos sentemos a comer, entendámonos como ese alimento que estamos consumiendo. De este modo te sentirás tan lleno de vida, que te reconocerás como parte de ella y ya nada parecerá faltarte.

Hoy estás aquí, mañana podrías estar el cualquier otro lado o simplemente ya no pertenecer a ningún sitio, te invito a dar las gracias por el lugar que estás ocupando ahora.

¿Tienes algo para agradecer el día de hoy?

¡Añay a todos mis lectores!

Cuba ¿qué comer y a qué precio?

Esta entrega está dedicada a aquellos que tengan en su lista de pendientes una visita al pintoresco país caribeño. les cuento que Cuba no tiene tanta propuesta gastronómica pero posee sus encantos en cada una de las opciones a la hora de elegir algo para comer. Les hablaré de algunas propuestas y precios que encontré en mi paso por este hermoso país. Para empezar les cuento que soy vegetariano, un estilo de vida que limita un poco a la hora de elegir platos. Aún Así, la República de Cuba tiene un elemento principal en su pirámide alimenticia, el arroz. Así que ¡tranquilos amigos herbívoros! en Cuba, hay de todo y para todos los gustos.

EN LA HABANA

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

La primera ciudad que visité fué La Habana, así que empezaré enfocándome en ella. Como dije unas lineas mas arriba, hay arroz de sobra para el turista y comer en Cuba es muy económico para el que llega de afuera. La carne más popular es la de cerdo y hay algunas opciones de pollo.

Comer `de parado´ en la calle

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

  Esta es una opción muy económica y útil para aquellos que caminamos mucho en cada uno de nuestros viajes. Si te encuentras paseando por las calles de La Habana, podrás ver que se acumulan pequeños grupos de personas en el frente de algunas viviendas. Esta es una experiencias que no deben perderse. Estar haciendo la fila entre los cubanos apurados que deseaban conseguir algún aperitivo, mientras me invadía  un aroma a frituras mezclado con el del intenso café empezó a aumentar en mí el deseo de comer, mientras miraba el menú que estaba colgado en la pared. En su mayoría, estos lugares ofrecían unos sándwiches calentitos de bastones de carne de cerdo o de huevo frito rellenos con queso blando. Este bocado venía acompañado con un café pequeño, pero tan intenso que me dejó muy conforme. El precio por las dos cosas era de 6 pesos cubanos (solo 25 centavos de dolar) 

En un pequeño bar perdido por ahí…

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Algo que para mi era nuevo, fue esa pasta verdosa y algo amarronada que ven en la foto de arriba. Les estoy hablándoles del `chícharo ´, o  `potaje de chícharo ´. Una espacie de pasta caldeada bien proteica con una gran variedad de ingredientes muy procesados. Está compuesta principalmente de zanahoria, chícharo, ajo, cebolla y hasta pequeños trocitos de carne de cerdo molida. Su consistencia era muy cremosa, bastante parecida a la papilla que comen los bebés. Su precio era de 24 pesos cubanos (1 dolar) y venía acompañado de una pequeña `ensalada´ (rodajas de tomate y pepino).

Los bares `más costosos´

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Primero hay que tener en cuenta que La Habana no es la ciudad mas cara de Cuba para comer. Igualmente, la capital del país tiene opciones para aquellos que desean propuestas más abundantes y estilos más acercados al `turismo pudiente´. Encontré algunos bares con estas características, aunque eran más frecuentes en la zona del Capitolio y también los hay en el resto de Centro Habana. Como podrán ver en la imagen de arriba, estos eran platos muy pensado para el turista de `buen comer´. Arroz, porotos, salsa y ensalada (abundante) a unos 50 pesos cubanos (poquito más de 2 dólares) También tenía la opción de agregarle una pieza de pollo y su valor era el mismo.

La verdulería ambulante

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

 Como les contaba al principio, soy vegetariano y estas `verdulerías con ruedas´ eran de mis favoritas. Durante todo el día recorrían las calles de la ciudad, más común era  encontrarlas en la zona de La Habana Vieja. Sus precios eran (para el turista) muy económicos. Una banana costaba 3 pesos cubanos (unos 12 centavos de dolar) y las bolsitas de ensalada rondaban en los 10 pesos (40 centavos de dolar). Estas verdulerías son ideales para un aperitivo durante las largas horas de caminata, porque ¡en La Habana se camina y mucho!

Al estilo costero

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Una de las playas mas cercanas a la ciudad de La Habana es Santa María del Mar, su agua es de un azul intenso y para llegar desde la ciudad, les recomiendo la empresa de transporte Habana Bus Tour que te lleva ida y vuelta en el día por 5 dólares. En estas playas encontrarás turistas pero también muchos cubanos disfrutando del lugar, a diferencia de zonas costeras mas visitadas, como Varadero, donde la gran mayoría de las personas que puedas cruzarte serán extranjeros. Cuando llegaba el mediodía me acerqué a un puesto de comidas  con una particularidad que llamó mi atención, me sirvieron la porción de alimento en una cajita de cartón y a falta de cuchara, me invitaron a romper un trocito de la caja para que llevara la comida a mi boca. Debo decir que en otros viajes nunca me había sucedido, pero tiene sus encantos hacerlo. Me acercó más al cubano, a sus modos, a su realidad. En este caso mi vianda tenía arroz y verduras salteadas, también ofrecían opciones como salchichas y brochetas de carne de cerdo. Su valor era de 15 pesos cubanos (casi 50 centavos de dolar). Les recomiendo que cuando estén armando su maleta para viajar a Cuba, recuerden agregar alguna cuchara. En muchos lugares no tienen este cubierto y les puede resultar necesario.

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Si gustan de unos buenos tragos, las playas también ofrecen una gran variedad de bebidas blancas. Su valor aproximado es de 1 dolar por vaso.

Al paso, en las calles

En las zonas mas arrebatadas de gente solía percibir los diferentes puestos de alimentos gracias a los intensos aromas a carne asada. En el caso de esta fotografía, un hombre en su pequeño local que daba a la calle, en la zona de Centro Habana, vendía unos muy populares sándwiches de carne de cerdo mechada, con una rodaja de tomate y salsa bien condimentada con ajo y especias. Cuando digo `bien populares´, me refiero a que en un radio de 100 metros del local ya se dejaban ver los peatones disfrutando de su sándwich mientras se movían por la ciudad. Su valor era de 10 pesos cubanos (menos de 50 centavos de dolar)

Una piña colada en la terraza

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Para los que quieran una experiencia distinta, les recomiendo pasar por el Hotel Inglaterra, uno de los más antiguos de Cuba. La entrada a su terraza es libre y gratuita, y una vez en ella pueden beber los tragos que gusten, como esta piña colada que les muestro en la fotografía. Su valor era de 38 pesos (1 dolar con 50 centavos). Lo particular de elegir este lugar es la oportunidad de apreciar la zona más apostada al turismo (la parte más consumista de La Habana) desde los balcones del hotel.

Un café a mitad del camino

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Ya había visto todo en La Habana, o por lo menos todo lo que me dio el tiempo. Luego de 5 días en la capital, decidí llegar a la ciudad de Trinidad. Alrededor de 300 kilómetros de viaje con una parada en el medio. Allí conseguí un café, ya mucho mas abundante y con un enorme tostado arrebatado de queso. La cosa empezaba a cambiar, las cantidades aumentaban, pero los precios también se empezaron a modificar. Cómo les contaba más arriba, un café y un sándwich en La Habana costaban 25 centavos de dolar. Aquí el café y el tostado tuvieron un valor de 5 dólares. Igualmente todo lo valía, el lugar era hermoso, la ambientación y la estética eran muy relajantes. Todo se percibía más calmo y silencioso que en la ciudad anterior.

A los amantes del buen café les cuento que la marca `Cubita´es la que más predomina entre los bares y cafeterías. En mi opinión personal, Cubita es un café muy caro para el cubano, a veces las empresas nos hacen creer que estas marcas representan la identidad de determinado lugar y muchas veces no es así. Por eso les recomiendo beber café en los pequeños barcitos de barrio, y si quieren comprarlo para llevarse de regreso a su país  y compartir con su gente, pueden optar por Cubita, es delicioso. Pero la infusión más representativo de la cultura cubana es el café que se consigue en las calles a través de los vendedores ambulantes, yo compré uno llamado ¡HOLA! y me incliné por esta marca por la  recomendación que me hicieron los mismos ciudadanos. Ahí sí que estarás bebiendo y regalando un café popular cubano ¡y es delicioso!

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

La canción del `Café Cimarrón´

YA EN LA CIUDAD DE TRINIDAD

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Trinidad está entre las 3 ciudades más antiguas de América ¡les recomiendo que no se la pierdan! Tiene un sin fin de hermosos colores en los frentes de sus viviendas y la gente sigue siendo tan amable como en todo el Territorio Nacional. En cuestiones de consumo debo decirles:  “¡Sí! hay diferencia de precios con respecto a la ciudad de La Habana y es más costoso para alojarse y consumir”.

Para los fanáticos del helado

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego pacheco

 Si hay algo en lo que puedo destacar a Trinidad del resto de las ciudades cubanas, es en el helado que ahí se consigue. ¡Me encantó! sus sabores son verdaderamente deliciosos, no hay muchas variedad a la hora de elegir, pero se merece una pasada por la heladería de tanto en tanto.  A este helado que les muestro en la imagen lo pueden conseguir en cualquier puesto de la calle, tuvo un valor de 6 pesos cubanos (25 centavos de dolar) y llega, en algunos casos, a 8 pesos de moneda nacional (unos 30 centavos de dolar). Un dato importante es que, en La Habana venden unos muy deliciosos y verdaderamente económicos, lo pueden encontrar en la pequeña y única heladería que se encuentra en frente al Capitolio. Su valor era de tan solo 1 peso cubano (6 centavos de dolar)

La pizza de la calle

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Del tamaño de una pizza individual, la versión callejera de Trinidad era exquisita y abundante. Al iguan que en cualquier zona de Cuba, las pueden conseguir en los pequeños puestos fijos de todas las ciudades. Al comprarla, me la entregaron con un delgado cartón que también funcionó como servilleta improvisada. Sola con queso tenía un valor de 10 pesos cubanos (unos 40 centavos de dolar). La que llevaba cebolla valía 12 pesos de moneda nacional (50 centavos de dolar)   

¿Qué hay del mojito?

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Hay un dicho que circula por ahí y dice: “Si viajaste a Cuba y no probaste el mojito del bar “La Bodeguita del Medio“, entonces no conociste Cuba”. Confieso que me sentí tentado, necesitaba conocer ese mojito. La verdad es que no me pareció `el mejor´, igualmente tengo que reconocer que llegar a La Bodeguita del Medio y beber su tan afamado trago, tiene un encanto particular. El lugar es muy pequeño, está lleno de historia y de música, hasta puedes inmortalizar tu firma en las paredes de bar. El valor del vaso es de 6 dolares, y a decir verdad, en el resto de Cuba su precio ronda ente 1 y 2 dólares  y suele ser muchas veces igual de delicioso.

En cuanto a precios y variantes de alimentos

Las provincias mas pobladas de turismo `All Inclusive´ de Cuba suelen presentar las mismas tarifas que en la ciudad Trinidad. Por ejemplo, en la zona balnearia de Varadero puedes pagar entre 2 y 5 dolares un almuerzo o cena, aunque siempre se puede encontrar una versión más económica. Lo ideal es que si quieren atravesarse de los sabores y la cultura cubana busquen los lugares mas representativos, aquellos que son el foco de consumo de los mismos cubanos, les aseguro que se van a maravillar.

Foto: Diego Pacheco

Foto: Diego Pacheco

Cuba es un país para conocerlo desde el abandono de los prejuicios, dejándose sorprender por la amabilidad de su gente, su delicioso clima y los maravillosos escenarios que posee.

AQUÍ LES DEJO DATOS DE TOURS Y ALOJAMIENTOS BUENOS, SEGUROS Y ECONÓMICOS

Pueden decir a los dueños que van recomendados por Diego Pacheco, el fotógrafo argentino. Ellos serán muy amables con ustedes. con cada uno de ellos tuve excelentes experiencias.

En La Habana `Hamel Hostel´.

Administrado por Magnolia y Wilffredo

Comedor del Hamel Hostel

En Trinidad `Casa LaZuni´.

Administrado por Lázaro Quesada

Fachada de Casa Lazuni

En Varadero `La Casa de Ana´

El contacto con Ana lo hice a través de Magnolia, administradora de Hamel Hostel desde La Habana

Con Ana, la administradora.

Fachada de La Casa de Ana

Tour con `Trinidad Travels (Cuba)´

Organizado por Reinier Toscano ¡imperdible!

Piletas de agua Natural `Ollas del Pilón´. Parte del tour con Trinidad Travels (Cuba)

Si puedo despejarte alguna duda

***Contáctame aquí***

Siempre será un placer.

#LaMiradaDeDiego   #DiegoPorElMundo   #DiegoPachecoTravel

 

Un encuentro con el Alma

El autor español llegó a la Argentina en el marco de la Feria Internacional del Libro para la presentación de su más reciente obra, El Lenguaje del Alma.

La Avenida 9 de Julio amaneció fresca, ruidosa y apurada. En medio del caos de la capital argenta se había sincronizado mi encuentro con el autor del libro que cambió la manera de interpretar la vida para muchas personas. Josep Soler me estaba esperando en el Unique Park Central Hotel de Buenos Aires para que lo entrevistara.  

 

Buenos días Josep, para los que no te conocen ¿cómo te definirías?

Estoy especializado en encontrar `el regalo´ que se encuentran contenidos en esas situaciones complicadas que ocurren en la vida y en el cuerpo de las personas. Acompaño el proceso, soy testigo de la transformación que ocurre, la facilito. Creo un espacio ¡y me maravillo! me asombro de los regalos que ocurren, del cambio que veo en la vida de los demás.

 

¿Qué formación tenés?

Estudié  Programación neurolingüística (PNL) hasta que me convertí en profesor. Utilicé esta técnica como una herramienta poderosa para acompañar los proceso de transformación de las personas, para generar cambios desde el interior de cada uno de ellos y de manera instantánea. La técnica te lleva a ir para adentro, comprender lo que te está ocurriendo y crear una respuesta diferente para cambiar eso que no te gusta de tu realidad.

¿Cómo reacciona la gente cuando le decís que detrás del problema que enfrentan hay un regalo esperándolos?

Bueno, cuando una persona está en una situación difícil, Ya sea en el trabajo, el amor o la salud. Lo último que vas a intentar decirle, es que detrás de ese mal se encuentra un regalo. Posiblemente no te lo crea (ríe) Entonces he desarrollado tres pasos para encontrar este regalo.

¿Cuáles son estos pasos?

 El primer paso es tener la voluntad de escuchar, admitir o aceptar la posibilidad de que yo tengo algo que ver con lo que ocurre mi vida o en mi cuerpo.  Yo soy co-creador, de alguna manera tengo algo que ver con eso que no me gusta o me duele.

El segundo paso es escuchar. Si nos abrimos a escuchar, vamos a encontrar el mensaje ¿Qué me está diciendo lo que está ocurriendo? ¿Cuál es el mensaje que yo estoy enviando a mi realidad para que se manifieste lo que se está manifestando? ¿Qué es lo que me está diciendo mi cuerpo? Entonces voy a encontrar  un mensaje y necesito de comprensión. Cuando encuentro el mensaje se abre una puerta mucho más grande

 ¿Una puerta al tercer paso?

¡Exacto! y es el proceso de transformación, donde surgen las preguntas: ¿Cómo utilizo este mensaje en mi vida? ¿Cómo puedo crecer a través de esto?

Por ejemplo, si yo quisiera manifestar abundancia en mi vida, mi parte consiente lo sabe, sabe lo que quiero. Pero hay otra parte, la subconsciente  que va en otra dirección, que manifiesta escases, que suele ser más fuerte que la decisión de generar abundancia.

A través de esta transformación me doy cunta que yo pensaba que me iba mal por la situación económica del país, o por el gobierno, o por mi jefe. Ahora doy cuenta de que soy yo quien está enviando ese mensaje de escasez

¿Y una vez descubierto esto?

Surgen más preguntas: ¿Ahora qué hago con esto? ¿Cómo lo transformo?

La verdad es que la carencia está impresa en mi subconsciente porque hay una serie de creencias o de situaciones que he vivido que le están dando fuerza a ese mensaje. Por eso, si tenemos la parte consiente e inconsciente de manera individual, una está enfocada en la abundancia y la otra en la escasez, entonces necesitamos  de un instrumento que nos permita viajar al inconsciente para hacer una integración, una nueva conexión. Para esto es que desarrollé algunas técnicas.

¿Podrías contarnos de alguna de estas técnicas?

Voy a intentar ser claro, son técnicas complejas. A una de estas técnicas la llamo “esculpir el síntoma de la sensación” para darle una identidad a esta sensación (malestar, incomodidad, miedos), la esculpimos desde la conciencia, le damos una forma, una identidad. Una vez que la terminamos de esculpir  dejamos nuestra parte consiente y nos convertimos en el `otro lado´ (la inconsciencia). Osea,  como ser consiente me convierto en escultor, dejo al escultor y me convierto en la escultura. Desde esta escultura miro al escultor. Ahí se produce una comunicación, un crecimiento, un `darse cuenta´ de lo que es lo que estamos buscando para facilitar el proceso de transformación personal.

Tu más reciente libro se titula “El lenguaje del alma, el arte de escuchar la vida y alinearse con ella” ¿qué es el Alma y qué es la vida?

 

 Somos seres de luz, espirituales, hijos de Dios. Son distintas denominaciones para hablar de lo mismo. Lo que digo es que tenemos una esencia espiritual, una conexión con el espíritu, con lo divino. Esa conexión es interna y la tenemos cada uno de nosotros, aunque solo nos percibamos como un cuerpo. Entonces, El Lenguaje del Alma apela a conectar con esa parte divina que está dentro de nosotros. La vida no es algo que nos sucede, es algo que se crea desde adentro y se proyecta en nuestro escenario, el arte de escuchar la vida es el arte de darme cuenta en cómo estoy creando lo que me está sucediendo en el escenario. Deberíamos preguntarnos ¿qué está pasando por dentro mío para que el cuerpo o mi entorno reflejen determinadas cosas?

También es el arte de reconocernos en el espejo ¿para que usamos un espejo? Para vernos, para ver parte de nosotros que no somos capaces de apreciar a simple vista, de las que no somos tan concientes. Imaginemos entonces que podemos vernos reflejados en el espejo de la Vida. Ese es realmente el arte de escuchar la vida, es el arte de escucharme.

Ya que estás de visita por nuestro país ¿cuán conectados con la vida encontraste a los argentinos?

 He notado que a las culturas latinas se les facilita a la hora de hallar la sincronía porqué están más conectadas con la emoción, con la fuente, con la tierra. Diferente es en las culturas anglosajonas. Cuando visité Estados Unidos y Canadá observé que tienen mucho conocimiento, pero que no hay tanta conexión.

Llevandolo a un plano mental, en el caso de los argentinos, el otro día leí que Argentina es el país con más cantidad de psicólogos en el mundo. Me pareció muy interesante porque muestra una intención de comprender las cosas. Pero, a veces este `exceso´ de querer entender, puede complicar un poco las cosas, porque `entender´ es de nuestra parte racional.

¿Hay que comprender menos?

En realidad no necesitamos entender mucho, sí necesitamos conectar más con esa parte racional y transformarla. Necesitamos menos mente y más cuerpo. Si pensamos en un iceberg, la parte consciente sería el bloque pequeño que se encuentra sobre la superficie. El otro 90 por ciento del bloque, la que se encuentra sumergida, es la parte subconsciente. Entonces cuando interpretamos una dificultad o un desafío en nuestra vida, lo que hacemos es intentar resolverlo solo con esa pequeña parte racional. Osea, buscamos la solución solo con un 10 por ciento de nuestro Ser. Nos desconectamos de nuestro cuerpo, no tenemos acceso a la información que está en nuestro subconsciente ¡ y así nos va! (rie).

¿Conectar con el cuerpo?

El cuerpo tiene una extraordinaria capacidad para manejarse, alinearse y resolver situaciones desde lo corporal. En nuestro cuerpo está registrada toda la información d lo que hemos vivido, de todas nuestras experiencias desde la concepción. Todo lo registramos desde los cinco sentidos: lo que hemos visto, sentido, oído, saboreado y olfateado ¿Dónde están todos esos registros?: en el cuerpo. Y nuestra parte consciente no tiene casi nada de acceso a todo esto.

Nuestro cuerpo tiene Información extraordinariamente precisa que han vivido nuestros antepasados, aunque nosotros no hayamos estado ahí. Toda esa maravilla está en nuestro cuerpo y no la usamos, no la usamos conscientemente. Tenemos que conectarnos más con el cuerpo, porque ahí  es donde está la sabiduría.

 Una vez que me reconozco como creador de mi realidad, se supone que ya cuento con otras herramientas y la pregunta que me surge ahora es: ¿Qué pasa con todo lo que he creado de manera inconsciente en el pasado? ¿todo lo puedo revertir?

¡Me gusta esa pregunta! Este cuestionamiento está basado en una idea de tiempo, en la ilusión del mismo.  Entonces, si yo estoy manteniendo una situación desagradable durante mucho tiempo, no es porque la haya creado anteriormente. La estoy creando en el presente porque sigo viendo todo igual que lo veía antes y  sigo manifestando lo mismo.

El tiempo es una ilusión de la mente. No existe el futuro y no existe el pasado. Para la dimensión corporal y espiritual el tiempo no es real, no estamos en un mundo de causa y efecto. Muchos creen, erróneamente, que le están sucediendo cosas por consecuencia de decisiones  que tomaron en el pasado. Estos son paradigmas obsoletos que ya caducaron, es física antigua.

¿Ya no va más la creencia de causa y efecto?

No digo que no sea válida, pero solo está limitada a lo mental. Ahora estamos en un paradigma de espejo, de sincronicidad, de propósito ¿Cuánto tarda un espejo en reflejar tu cara?

Desde la parte racional, pensaríamos que el espejo tarda determinada cantidad de segundos en reflejar nuestra imagen, pero la verdad es que no existe una tardanza, es inmediato que el reflejo en el vidrio está sucediendo a la vez que nos estamos parando en frente de él.

Hay experimentos fascinantes en donde se le extrae a una persona una muestra de ADN y la llevan a kilómetros de distancia. Esta persona cambia de emoción e instantáneamente el ADN también cambia, estando a varios kilómetros.

¿Hay momentos en los que no te encontrás tan alineado?

¡Varias veces! Yo también tengo planes, ideas y propósitos que a veces no ocurren pero no me quejo, intento descubrir qué parte de mí es la que está impidiendo su manifestación o qué parte de mí está haciendo que se reflejen otras cosas. Se que al principio es difícil de entender que hay una bendición tras cada situación que no ocurre o cuando nos sucedan cosas desagradables.

 

¿Por qué un deseo que no se cumple es una bendición?

Porque te permite verte. A veces uno tiene un plan y no ocurre, generalmente, al ver que nuestros planes demoran o no llegan decimos: “Bueno ¡la vida es así! no todo se puede lograr”. A los que creen en eso les voy a decir que están equivocados, no se acostumbren a ello. Lo natural es que podamos manifestar con facilidad nuestros sueños, propósitos y objetivos, que el reflejo en el espejo refleje ese sueño.

Pero también digo, si tienes un deseo que no ocurre “¡bienvenido a la aventura de la vida!” porque hay mucho para descubrir sobre ti. Siempre van a sucederte cosas en el camino de la vida, te lo tienes que permitir.

Lo que nunca debes hacer es echarle la culpa a otro. Claro, hay cosas que debemos permitirnos como perder el autobús (ríe), pero nunca debo quejarme del conductor del transporte o del gobierno por mi situación económica, eso es incongruente. Debes ser congruente con el mensaje, ser congruente con tu vida. Todo el tiempo somos creadores de nuestra realidad. Es tratar de alinearte, como cuando estas navegando y el viento cambia ¿eres buen o mal marinero porque hubo un cambio en el viento? Eres un buen marinero cuando te das cuenta del cambio y ajustas la vela. Eso es estar alineado.

¿Algo que quieras decirle a la gente para cerrar?

Este viaje a Argentina me hizo virar un poco más la atención hacia el camino espiritual, espero que todos seamos más conscientes de nuestro poder de creación, que podamos ser más felices. Que cada vez estemos más satisfechos, seamos más amorosos y libres. La plenitud, la abundancia, la felicidad y el amor son lo natural y cuanto más conscientes seamos de esta naturaleza, más la podremos disfrutar.

 

 

Un domingo en el pueblo

Con un nombre difícil de pronunciar de corrido, Uribelarrea nos recibió el pasado 20 de abril para llenar de experiencias nuestro paseo de domingo.

Ya estábamos ahí, teníamos el equipo de mate listo y la decisión de dejarnos sorprender por el lugar. Un pequeño pueblo de 1.282 habitantes con 5 calles de ancho por 12 de largo, en el partido de Cañuelas, Bs. As.

Foto: Diego Pacheco

En la plaza principal había montada una feria con al rededor de 15 puestos, nos sentimos tentados por unos paquetes de tronquitos de palo santo en una carpa llena de coloridos sahumerios e invadida por intenso aroma  a mirra y maderas de la india.  Cada puestero ofrecía una creación original, desde pequeñas parrillas hasta ropa y objetos de decoración. Cruzando la calle nos esperaba la Iglesia de Nuestra Señora de Lujan, con un tamaño similar a una capilla de ciudad. Su interior era hermoso, aunque el recorrido no llevó más de 5 minutos.

Foto: Diego Pacheco

Alejándonos de la zona del centro decidimos buscar un lugar para comer

Un delicioso aroma a salsa casera profundizó nuestro deseo de almorzar. Ya era el medio día, teníamos poco más de una hora caminando. Este aroma nos guió a un pequeño bar con una frondosa arboleda de lado y un conjunto de 12 mesitas a los pies de los árboles. Tuvimos que desistir de este lugar ya que no había nada vegetariano para mí. Eso nos llevó a seguir caminando y terminar en una parrilla que nos sorprendió desde la estética vintage, hasta su propuesta gastronómica.

Foto: Tripadvisor

Foto: Tripadvisor

En la entrada, un hombre que trabajaba en el lugar nos había prometido “las empanadas mas deliciosas del país”, argumentaba entre chistes que las mujeres del interior de Argentina llegaban en buses a esta parrilla especialmente para aprender a preparar sus empanadas. Gaby y Ciro ,mis compañeros, se tentaron con la propuesta, pidieron una empanada para cada uno y levantaron sus pulgares, “¡Estaban muy buenas, de verdad!”, me decían. Ellos completaron su almuerzo con un poco de asado. En este lugar, las carnes asadas se sirve al peso. Es decir, solo pagas solo por la cantidad de gramos que consumes . Si también son vegetarianos como yo, hay unas tres variedades de pastas, en mi caso elegí ravioles y estaban deliciosos.

Rumbo al cementerio

Ya saben cómo son los cementerios de los pueblos. Tienen un atractivo que no se explica y hablan mucho de la historia de cada lugar, ahí queríamos estar.  El GPS nos llevó por un camino de tierra que se adentraba en el campo. Al parecer había llovido el día anterior, el suelo estaba lleno de surcos empantanados que habían dejado el paso algún tractor.  La rueda de nuestro auto quedó atrapada en la tierra mojada, con una pala pudimos abrirle camino y seguir adelante, nada nos iba a impedir llegar al cementerio.

(Recomiendo no visitarlo luego de un día de lluvia)

Para nuestra sorpresa, el tan anhelado jardín de paz era una entrada principal en ruinas y una sola bóveda familiar que se encontraba abandonada, esa imagen desoladora daba fe de que ahí era el lugar, estábamos en el cementerio, pero el tiempo y el olvido ya se había comido todo.

Foto: Ciro Tabvano

Bloque radial sobre la colectividad peruana en Argentina

Conducido por el periodista argentino, Diego Pacheco, este bloque se grabó en los estudios de Radio Éter (Villa Crespo, Buenos Aires)

Se realizó una entrevista al cantante y compositor Juan Quintana. Contó con una lectura del poema `Lejos de la tierra´ de Samantha Berger, narrado por la periodista argentina, Roxana Lazarte Álvarez, también coordinadora de aire. Se transmitió un informe sobre gastronomía y marginalidad sobre la colectividad.

La columna de la semana fue presentada por la periodista peruana, Rosen Mary Suárez que nos trajo información sobre cine.

La Argentina que somos

Tiene la misma cara de su abuela Europa. Argentina es prometedora y acobijó los sueños de aquellos que alguna vez llegaron para echar raíces. Buenos somos para abrir los brazos, preparar asados y cebar unos ricos mates. Amigueros y jodones, somos divertidos. La calle más ancha del mundo no eligió a nosotros y nuestra bandera es la única con la cara del `Dios Sol´ en su centro.

Siempre testigo de protestas y ruido, el Congreso de la Nación nunca se llenó de besos o celebraciones por el solo hecho de ser, por la simple razón de pertenecer. Imaginen si ese monumental caballero erguido fuese testigo de un acto de amor, como aquel que cada 4 años el fútbol pareciera despertar.

“Hay una grieta que nos separa”, suena como fiel excusa a toda falta de intención de construir ¿construir qué? ya está todo inventado! Aunque más de 40 millones de personas se deben a la construcción de lo que alguna vez perdieron. O mejor dicho, olvidaron.

En cada uno de nosotros está el calor del norte que nos abraza, seco. Las pasarelas de hielo que nos enorgullecen en el Sur, nos recuerdan que están ahí con cada helada de invierno. Millones son los litros de agua que nos regalan Las Cataratas del Iguazú con sus 275 maravillosos saltos. La desolación de La Pampa se siente y nos pertenece. Entonces ¿Qué estamos buscando?

¿Cuál es el sueño de tu vecino? ¿cuánto fútbol hace falta para abrazarnos más? ¿cuánta razón necesitamos tener para sentirnos escuchados? Imaginen a un cuerpo partido a la mitad ¿cómo dar dos pasos de tango con tan solo un pie?

Democracia, dictadura, otra vez democracia y volvió la dictadura. Un círculo vicioso que pareciera no habernos enseñado nada sobre la unión a lo largo de nuestra historia ¿qué tan poco nos abrazaron de chicos para hoy ser fanáticos de un político? El argentino cree que se tiene que defender del argentino. Seamos diferentes, elijamos cómo y qué pensar. Pero no olvidemos que lo que realmente importa es aquel que tenemos al lado nuestro, que amanece bajo el mismo sol y la Argentina que somos.

Mas allá de las diferencias y ante cualquier situación que nos atraviese, siempre es temprano para empezar a reconocernos y respetarnos.

El circo del viaje

La mayoría de los mortales sabe bien que viajar en transporte público es toda una odisea en horas pico. El Circo del Viaje es aquel proceso que empieza temprano a la madrugada al salir de casa hasta el momento en que llegas al trabajo.

Moverse a la parada del colectivo ya se convierte en una apertura circense, tras salir con una cuota de miedo y otra de persecución, comienza una coreografía de pasos muy ligeros pero silenciosos, dando saltos en cada esquina para ahorrar sonidos que podrían llamar la atención de algún ladrón.

Una vez en la parada llega el momento en el que el elenco da el presente, musicalizado por la agitación tras el apuro, nos tranquiliza  un breve contacto visual con el grupo de vecinos que cada mañana llega ileso a esperar el bondi.

Ahora, si hablamos de pasajeros de zonas abarrotadas de madrugadores, como en el centro del barrio porteño de Liniers; estamos nombrando a seres con mayor decisión y talento. Para ellos no se trata solo de dirigirse a la parada, sino de haber llegado a ella con una firme decisión: `fila de sentados´ o `fila de parados´, una audición para descubrir quiénes se tiene toda la fe de hacer un viaje de una hora parados sobre sus pies y quiénes posponen sus alarmas sentados, entredormidos, mientras golpean las cabezas contra los vidrios de las ventanas.

Sobre ruedas se desarrolla la escena principal con empujones que van, miradas de odio por los mejores asientos que vienen; damas maquillándose en vivo, caballeros que lloran bostezos y los infaltables auriculares del celular por donde pareciera que los productores estuvieran guiando la escena.

Finalizando tan ameno recorrido termina el show, ahora sí… que tengan un buen día en el trabajo.